Son las 10:30 de la mañana. Desayunaste hace dos horas y ya estás pensando en qué picar. No es falta de fuerza de voluntad. Casi siempre es el desayuno.
Le preguntamos a Greys Cárdenas, nutricionista de Amalia, cuál es el desayuno que más recomienda a nuestras pacientes. Su respuesta fue simple, colombiana y se prepara en 10 minutos.
El desayuno: pericos con queso, media arepa y fruta
Qué lleva:
- 2 huevos en pericos, con tomate y cebolla
- Una tajada de queso campesino
- Media arepa
- Una porción de fruta entera, como papaya o piña
Por qué funciona
1. Empieza con proteína. La proteína es lo que más tiempo te mantiene llena. Entre los 2 huevos y el queso, este desayuno tiene unos 20 gramos de proteína, que es un buen punto de partida para la mayoría de personas. Un desayuno de solo pan y café casi no tiene.
2. Tiene fibra. El tomate, la cebolla y la fruta entera hacen que la comida pase más lento del estómago al intestino. Más despacio significa más tiempo sin hambre.
3. La harina está, pero no manda. No tienes que eliminar la arepa. La clave es que sea el acompañante y no el plato principal. Media arepa con proteína te llena distinto que dos arepas solas.
Los 3 errores más comunes en el desayuno
Jugo en vez de fruta. Un vaso de jugo de naranja lleva el azúcar de varias naranjas, pero sin la fibra. Te comes la fruta entera y te llenas. Te tomas el jugo y en una hora tienes hambre otra vez.
Solo harina. Pan, pandebono o galletas con café. Rico, pero sin proteína, y por eso a media mañana te gana el antojo.
Saltarte el desayuno y compensar después. Llegar al almuerzo con mucha hambre hace muy difícil comer porciones normales.
¿No tienes tiempo? 3 alternativas
La rápida (2 minutos): yogurt griego natural con fruta picada y un puñado de almendras.
La que no se cocina: queso campesino, fruta entera y una tostada de pan integral.
Para llevar: arepa pequeña rellena de huevo y queso, envuelta en papel aluminio.
Las tres siguen la misma regla: primero la proteína, luego la fibra y la harina como acompañante.
Si estás en tratamiento médico para bajar de peso
Si estás en un tratamiento que reduce el apetito, es normal que comas menos. En ese caso, empieza siempre por la proteína del plato. Cuando comes menos, lo primero que hay que proteger es el músculo, para que lo que pierdas sea grasa. Si el tratamiento te da náuseas, prefiere porciones pequeñas y evita lo muy grasoso o frito en la mañana. Tu médico y tu nutricionista pueden ajustar esto a tu caso.
El siguiente paso
Este desayuno es un buen punto de partida, pero cada cuerpo es distinto. En Amalia, cada paciente tiene un plan de alimentación diseñado por nuestra nutricionista, junto con acompañamiento médico para bajar de peso sin rebote.
Si ya hiciste tu evaluación, tu plan sigue aquí.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.